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ECOLOQUIA - Cultura ecologica y Medio Ambiente

martes
07.sep 2010
Leyenda Boliviana,EL QUIRQUINCHO MUSICO PDF Imprimir E-mail
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Quirquincho viejo, nacido en un arenal , acostumbraba pasarse horas Y horas echado junto a una grieta donde el viento cantaba todo el tiempo.

El quirquincho tenía una afición musical hermosa ,Se deleitaba cuando oía cantar a las ranas en las noches de lluvia, Sus pequeños ojos se le ponían húmedos de emoción y arrastrando su caparazón, llegaba  hasta el charco, donde las ranas ofrecían su concierto.

-¡Oh, si yo pudiera cantar así, sería el animal más feliz del altiplano! - exclamaba el quirquincho, mientras las escuchaba extasiado.

Las ranas no se conmovían por la devota admiración que les tenía el quirquincho sino que, más bien, se burlaban de él.
Un día creyó enloquecer de alegría, cuando unos canarios pasaron cantando en una jaula que llevaba un hombre. ¡Qué hermoso! Conmovido hasta lo más hondo,sin que el jaulero se diera cuenta, lo siguió, arrastrándose por la arena, durante un largo trecho.

Las ranas que tambien escuharon el canto de los canarios enjaulados, salieron a orilla de la laguna a verlos pasar.-Es muy hermoso el canto de los canarios dijeron las ranas, -:pero nosoros cantamos mejor!_ y reanudaron su concierto

-. Miren al tonto del quirquincho, dijo una de las ranas,-. Se va tras las jaulas!!!y todas se pusieron a reir del pobre quirquincho que siguió corriendo tras el hombre de las jaulas, hasta que las patitas no le dieron mas.

Ya era de noche cuando regresando a su casa, al pasar por la choza del hechicero, un instinto muy fuerte le hizo tocar a su puerta.

-Por favor, tú que todo lo puedes, enséñame a cantar como los canarios -le dijo llorando.

El hechicero,puso la cara seria y repuso:
-Yo puedo enseñarte a cantar mejor que los canarios, que las ranas y que los grillos, pero tienes que pagar la enseñanza... con tu vida.
-Acepto todo, pero enséñame a cantar.
-Convenido. Cantarás desde mañana, pero esta noche perderás la vida.
-¡Cómo!... ¿Cantaré después de muerto?
-Así es.

Al día siguiente, el quirquincho amaneció cantando, con voz maravillosa, en las manos del mago. Cuando éste pasaba, poco más tarde, por el charco de las ranas, se quedaron mudas de asombro.

-¡Vengan todas! ¡Qué milagro! ¡El quirquincho aprendió a cantar!...
-¡Canta mejor que nosotras!...
-¡Y mejor que los pájaros!...
-¡Y mejor que los grillos!...
-¡Es el mejor del mundo!...

Y, llenas de envidia, siguieron a saltos tras del quirquincho que, convertido en charango se desgranaba en sonidos musicales. Lo que ellas ignoraban era que el pobre Quirchincho  como todo gran artista, había dado la vida por el arte.

Leyenda encontrada en un viejo cuaderno de escuela

 
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